Los surcoreanos aterrizaron en Suiza 1954 sólo 24 horas antes del comienzo de su campaña, en un partido contra Hungría, donde el combinado magiar les endosó un tremendo correctivo: 9-0. Tras perder el siguiente choque por 7-0 a manos de Turquía, la selección de Kim Young-Sik volvió a casa con la moral por los suelos.
Cuando los Guerreros Taeguk regresaron a la mayor competición del fútbol mundial, en México 1986, seguían acusando la falta de experiencia y de seguridad en sí mismos. Aun así anotaron su primer gol en una fase final, obra de Park Chang-Sun, en la derrota sufrida contra Argentina por 3-1. Además, consiguieron su primer punto con su empate a 1-1 contra Bulgaria.
Tras la debacle de Italia 1990, donde la República de Corea perdió los tres partidos que disputó en la fase de grupos, la opinión general apuntaba a que los nervios atenazaban a sus jugadores, y que la tensión les impedía expresarse y materializar las ocasiones. En la delantera surcoreana figuraban futbolistas reconocidos, como Choi Soon-Ho y Kim Joo-Sung, pero en Hwangbo Kwan recayó el honor de marcar el único gol del equipo asiático en el certamen.
La República de Corea maduró por fin en Estados Unidos 1994, aunque quedó eliminada en la primera fase. En su primer partido, contra la selección española de Fernando Hierro y Luis Enrique, los hombres de Kim Ho-Kon llegaron al descanso con una desventaja de dos goles en el marcador, pero remontaron la contienda y anotaron en los últimos cinco minutos los dos tantos que les permitieron arañar el empate. A continuación, los surcoreanos volvieron a firmar tablas, en aquella ocasión con Bolivia (0-0). En su tercer y último encuentro del Grupo C, contra Alemania, los asiáticos llegaron al descanso con una desventaja de tres goles, pero reaccionaron con valentía y consiguieron recortar distancias hasta su derrota definitiva por el mínimo margen (3-2). Aunque el resultado no les sirvió para pasar a las fases eliminatorias, los Guerreros Taeguk demostraron que eran capaces de intercambiar golpes con los pesos pesados del deporte rey.
La República de Corea maduró por fin en Estados Unidos 1994, aunque quedó eliminada en la primera fase. En su primer partido, contra la selección española de Fernando Hierro y Luis Enrique, los hombres de Kim Ho-Kon llegaron al descanso con una desventaja de dos goles en el marcador, pero remontaron la contienda y anotaron en los últimos cinco minutos los dos tantos que les permitieron arañar el empate. A continuación, los surcoreanos volvieron a firmar tablas, en aquella ocasión con Bolivia (0-0). En su tercer y último encuentro del Grupo C, contra Alemania, los asiáticos llegaron al descanso con una desventaja de tres goles, pero reaccionaron con valentía y consiguieron recortar distancias hasta su derrota definitiva por el mínimo margen (3-2). Aunque el resultado no les sirvió para pasar a las fases eliminatorias, los Guerreros Taeguk demostraron que eran capaces de intercambiar golpes con los pesos pesados del deporte rey.
Cuatro años después, la suerte les fue más esquiva. El combinado de Cha Bum-Kun, en ausencia del genial Hwang Sun-Hong, de baja por lesión, cayó ante México (3-1) y ante Holanda (5-0). El seleccionador y ex delantero, un hombre emblemático en el fútbol de su país, fue cesado antes del último partido de la fase de grupos, que enfrentó a la República de Corea y a Bélgica, y se resolvió con empate a 1-1.
En la cumbreSin embargo, 2002 destaca como el año más extraordinario para la República de Corea, uno de los dos países organizadores de aquella edición del certamen. Bajo la batuta de Guus Hiddink, losGuerreros Taeguk se auparon al primer puesto de un grupo que compartían con Estados Unidos, Portugal y Polonia. Después, se impusieron a Italia en octavos de final y a España en cuartos de camino a las semifinales, donde se enfrentaron a Alemania y perdieron por 1-0. Las claves de su éxito hay que buscarlas en su 3-4-3 dinámico, su organización impecable y una capacidad de sacrificio fuera de lo común, algo fundamental para una selección que contaba con sólo unos cuantos futbolistas afincados en ligas extranjeras, como Ahn Jung-Hwan o Seol Ki-Hyeon.
“La generación de 2002 pasó más tiempo entrenando y jugando en casa, jaleados por la pasión de nuestros aficionados", ha afirmado recientemente Hong, capitán de la República de Corea durante aquella memorable campaña. "Si comparamos ambas selecciones, la actual tiene más experiencia. Los más veteranos han participado en anteriores Mundiales, mientras que los más jóvenes han disputado competiciones internacionales de distintas categorías. La grandeza de este grupo de jugadores radica en los dos años que llevan jugando juntos".
De hecho, diez de los 23 futbolistas de Huh Jung-Moo ya han competido por la Copa Mundial de la FIFA y otros tantos juegan en clubes de otros países, como por ejemplo Park Ji-Sung. El mediocampista del Manchester United es, probablemente, el jugador más conocido de Asia, un hombre que vio puerta tanto en Corea-Japón 2002 como en Alemania 2006.
“Es difícil comparar esta selección con la de hace ocho años, porque el equipo de 2002 fue de menos a más a lo largo de aquella fase final", comenta el capitán de los Guerreros Taeguk. "Sin duda, este grupo tiene calidad y posibilidades como para emular al de 2002, pero no lo sabremos hasta el final del Mundial. Entonces veremos cuánto hemos mejorado". El jueves en Austria, la República de Corea entablará con España su último amistoso de preparación para Sudáfrica 2010.